La economía de la atención
Ya nadie tiene tiempo; exclama desde sus estudios de Marketing Rachel Maund. En efecto la vida intelectual en el siglo XIX tenía que ver con una inmensa, pero reposada actividad epistolar, que suponía una caligrafía diáfana e inequívoca. --->
La nueva interfaz de la academia
Elea Giménez dirige un grupo de investigación sobre el libro académico en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. Su labor va más allá de lo que señalan las agencias de evaluación de la labor científica porque pretende hacer estudios sobre la edición, claro que hay en las evaluadoras, un vacío de información. --->
Respiremos libros
La industria editorial, la que nace con la masificación del libro durante el siglo XIX ha buscado afanosamente crear un público lector. --->
El consuelo de los libros
En la novela de Hellraiser de Clive Barker hay una serie de llamados cenobitas que han llevado al extremo el obtener placer por el dolor, viven un infinito sufrimiento, su dimensión se abre al incauto que resuelve un rompecabezas cúbico llamado la caja Lemarchand o como la llaman las versiones de cine “la configuración de la mente”. --->
La edición como peligro
“Un editor debe tener la impresión de que siempre está en peligro”, recuerda haber escuchado Jesús Marchamalo. Me gusta la figura del perpetuo sorteo como cinética de la edición. --->
La camarería del buen librero
Javier García del Molar, tuvo la intención, con un amigo, de abrir una librería para expandir la franja de gente lectora y su pequeña librería en Dallas, que es además un bar y cuenta con un gran programa cultural, tiene una personalidad definida, la librería es producto de una enorme capacidad de contribución social, de lealtad hacia los congéneres. --->
Cero interfaz de usuario
Vivimos dirigidos por inteligencias artificiales. Los gobiernos y corporativos usan macrodatos para su toma de decisiones, mejor dicho, para observar de sistemas expertos, sistemas inteligentes, algoritmos bursátiles y software predictivo. --->
Cibercerebros
Es posible representar al autor promedio de mediados del siglo XIX escribiendo en soledad, pluma en mano, sobre una mesa llena de papeles emborronados. --->
La mirada de horizonte
Los autores favoritos son escritores cuyos libros uno compras sin pensarlo dos veces, sin leer la solapa, sin ver el precio. Muchos lectores compartirán conmigo el nombre del italiano Humberto Eco, entre sus preferidos. --->
El libro como apuesta del futuro
La humanidad ha ido cambiando su apreciación del libro como objeto y también hay un devenir en la representación de los formatos del libro en el arte, del volumen que se desplazaba de manera horizontal, se pasó al rollo vertical, al que poco a poco sustituyo el códice con tapas. --->